Un día ocurrio algo mágico, como de cuento de adas. Recordáis ese en el que el lobo sopló y sopló y la casa de los cerditos derribo, creo que llevaba un zapatito de cristal o una calabaza o no se que otra cosa, pues justo lo mismo me pasó a mí, sólo que totalmente diferente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario