Y entonces ocurrió algo. Me solté. Me sumí en el olvido, oscuro, silencioso y completo.
miércoles, 1 de junio de 2011
Once minutos.
Maria entonces empezó a creer que el mundo era demasiado grande, el amor algo muy peligroso, y la Virgen una santa que vivía en un cielo distante y que no escuchaba lo que los niños pedían.
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